Wednesday, December 13, 2017
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Artemio Posadas – Pasión por el son tradicional de México

Artemio Posadas

Artemio Posadas

El maestro Artemio Posadas ha dedicado gran parte de su vida a la enseñanza y promoción de la cultura y bailes de México, principalmente de la región huasteca del país, donde entre otras melodías se toca y baila el huapango. Según explicó Posadas, la región Huasteca comprende los estados de San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz, Tamaulipas, Querétaro y Puebla.

Su labor dentro de la música es de suma importancia si recordamos qué el fue el organizador del primer Festival de Huapango en el Área de la Bahía. Hablar del maestro Posadas, es también hablar del trabajo que realiza en el East Bay Center for the Performing Arts en Richmond, California, del Trío Tamunal, (que que quiere decir ‘donde se juntan’) y el centro fandanguero El Mosquito, por mencionar algunos. Es organizador de encuentros de sones y bailes jarochos y presentador del folklore mexicano en su forma más tradicional.

De la Región Huasteca

Artemio Posadas nació en Ábrego Guadalcázar en San Luis Potosí, México. Su padre tocaba el violín con grupos tradicionales interpretando sones, valonas, sones aribeños y jarabes, música típica de la región.

Creció escuchando esas bellas melodías. Su padre tocaba instrumentos regionals en fiestas llamadas topadas y cantaba en diferentes formas líricas. “Aprendí a tocar los instrumentos conviviendo mucho con los músicos. Sin embargo, no comencé a interesarme y a estudiar la música de manera formal hasta los 16 años de edad”, subrayó Posadas.

El maestro Posadas toca el arpa, el violín, la jarana huasteca y huapanguera.

Después de graduarse en Arte de la Unversidad de San Luis Potosí, Posadas recordó que “me nació una inquietude por investigar y recopilar información de nuestra cultura es la zona Media, el Altiplano y la Huasteca, que son las tres zonas que conforman mi estado”.

Posadas estuvo de visita en California en 1973, para enseñar sones jarochos y huasteca por un breve tiempo. Al siguiente año enseñó música y baile a Los Lupeños de San José durante tres meses. En 1975, participó en la Asociación Nacional de Grupos Folklóricos que se efectuó en la Universidad Estatal de San José.

En 1978, Posadas y el periodista Mateo León le propusieron a la esposa del Gobernador de San Luis Potosí, la creación de un Instituto de Investigación. Buscaban el apoyo del equipo técnico para llevar a cabo todas sus labores y, en un futuro, buscar la forma para que a nivel estatal se llevara lo investigado a bibliotecas, museos y más adelante a escuelas. Pero “nunca tuvimos eco”, enfatizó.

Decide emigrar a Berkeley

Desilusionado ante la falta de apoyo, el maestro Posadas decidió buscar por sí mismo los medios para hacer realidad su proyecto y “llegué en 1979 a trabajar de obrero”. En 1981, se vino a radicar a San José. Este investigador ha desempeñado varios trabajos, sin olvidar su objetivo principal: la música.

Al mismo tiempo que desempeñaba su labor diaria, el maestro Posadas trabajaba asesoraba en música y baile a grupos conocidos del área, como Los Lupeños de San José, Xochipilli; Danzantes de la Alegría y fundó Los Trovadores de la Costa, que interpretaban música jarocha y huasteca en este país y Canadá.

Su ardua tarea no pasó desapercibida, pues en 1992 fue invitado en el East Bay Center for the Performing Arts. “Primero me invitaron un sábado, luego que fuera cada sábado hasta que finalmente me ofrecieron el puesto”, explicó el maestro Posadas, quien es el encargado del Programa Mexicano de Música y Baile y Poesía Tradicional de dicho centro.

“Quiero dejar establecido un programa donde las personas que están aquí o se queden en mi lugar, puedan seguir adelante”, y agregó modestamente, “yo le digo a mis alumnos que les enseño lo poco que sé, que estoy aquí, no porque sea el mejor, sino porque soy la persona que tienen más cerca. Deseo dejar bien establecido el son y el fandango”.

Entre las clases que se imparten destacan, además de los bailes regionales mexicanos, los sones de Tixtla, Guerrero; jarocho, huasteco y del estado de Nayarit. Desde hace un par de años, el maestro Posadas es artista residente del Concilio de Artes de California y ha recibido varias becas del National Endowment for the Arts.

El maestro Posadas lleva varios años invitado a personas al centro para enriquecer el acervo cultural de sus alumnos, con lo más puro y tradicional del son de México. Destacan la presencia de grupos con Los Caimanes de Tampico, Los Camperos de Valles, Chuchumbé, parte de Los Utrera, Son de Madera, Indígenas Tenek, entre otros.

Compositor e incansable artista

En 1986, fundó el Trío Tamunal, grupo que se dedica a recopilar y distribuir música y material etnográfico de la región Huasteca y Jarocha. “Aunque ya casi no hacemos presentaciones”, señaló.

En 1993, creó el Instituto Difusor de la Cultura Huasteca (INDICH) y en 1994 se realizó el primer Festival de Huapango en San Francisco y San José. Desde 1997, el festival se llama Culturas de México: Luz de Tradición.

El maestro Posadas compone versos para el son huasteco. En 1999, escribió todos los versos de los sones de Los Camperos de Valles, en la producción: El ave de mi soñar.

Entre los muchos logros del maestro Posadas, se encuentran ser el Director del programa de son tradicional mexicano en el East Bay Center for the Performing Arts, en la ciudad de Richmond; Director Artístico del “Encuentro de Son Tradicional”, y en San José como Director del centro fandanguero El Mosquito.

Artemio pertenece también al Concejo de Ancianos del Ejido de Chununtzén en La Huasteca Potosina. Esta organización se encarga de preserver las culturas indígenas Tenek, Náhuatl y Pame, de México.

Proyectos y planes futuros

En el año 2002, el maestro Posadas, el East Bay Center for he Performing Arts y Latino Arts Network, organizaron el “Segundo Encuentro de Son Tradicional” con el tema “La influencia africana en el son tradicional de México”.

Artemio tiene dos hijos, Xicayán y Yacamez. Ellos han participado en fandangos y huapangueadas, desde que tenían cinco años. Actualmente siguen tocando y bailando el son, al mismo tiempo que continúan sus estudios académicos.

Entre sus planes están el regresar a México e integrarse a la Cultura Huasteca. En los Estados Unidos, “siento que ya sembré la semilla del son y veo que está floreciendo”. Mientras tanto, sigue con sus clases en el East Bay Center for the Performing Arts en Richmond y en El Mosquito en San José, California.

 

 

 

 

 

 

 

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