Tuesday, December 12, 2017
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¿Ha muerto el minivan? Chrysler dice ¡NO!

Por: Roger Rivero

En la filmografía norteamericana, abundan las películas donde un viaje en auto atreves del país, se convierte en protagonista de la trama. En la década de los sesenta, cuando la bonanza permitía poseer autos espaciosos a la mayoría de las familias de clase media, los viajes largos con provisiones para el camino, niños intranquilos en el asiento tercero, y esposos contendiendo por decidir donde hacer la próxima parada, eran parte de la escenografía de este gran país.

La construcción del Sistema nacional de autopistas, que comenzó en 1956 bajo la administración de Eisenhower, invitaba a la aventura en automovil. Casi treinta años después, en 1984, Chrysler revolucionaba este mundo, con le primera generación de minivanes. Dodge Caravan y Plymouth Voyager eran los nombres de estos prácticos autos familiares, que comenzaron a plagar los estacionamientos de cientos de miles de hogares norteamericanos, listos para llevar a la numerosa familia a la escuela, la práctica deportiva o una excursión.

Al pasar de los años, nuevos contrincantes entraron al ruedo, y Chrysler perdía terreno, frente a productos más novedosos y confiables, de Toyota y Honda. El auge de los Crossovers y SUV a seguido menguando el mercado de los minivans. El pasado año, solo el 3.2% de los autos vendidos fueron de este tipo, un decline sustancial si lo comparamos con aquellos años de gloria. El 2017, posiblemente sea el de peores ventas en el sector desde el 2009, aunque…alguna luz se avista al final del túnel.

Parte de la esperanza se sustenta en productos como la nueva 2018 Honda Odyssey o la flamante Crhysler Pacifica, que probamos esta semana. Con este nuevo miniván, construido y diseñado desde cero, con nueva plataforma, más tecnología y funcionalidad, Crhysler ha insuflado nueva vida, pasando a retiro su línea de Town & Country.

Con Pacifica, Chrysler demuestra que algo queda de experiencia luego de vender más de 11 millones de este tipo de auto en el pasado. La primera impresión es muy favorable, por el lujo del terminado interior. El techo solar alcanza las tres filas de asientos, y el ambiente de esta cabina semeja el de un Jet privado. Manejarla tampoco decepciona. Se siente firme, dinámica y muy silenciosa.

Es movida por un motor V6 Pentastar de 3.6 litros y transmisión automática de 9 velocidades con excelente rendimiento de combustible de 23 millas por galón en manejo combinado. Para los más preocupados por el bolsillo y el medio ambiente, hay una versión hibrida recargable como la que nosotros probamos, única en su clase, con dos motores eléctricos. La Pacífica hibrida puede recorrer hasta 33 millas con la batería cargada y ofrece 84 millas por galón de combustible con 566 millas de alcance. Con un cargador de 120 voltios, la batería del vehículo se carga en unas 14 horas, y en solo dos con carga de nivel 2 de 240 voltios. Ciertamente quedé bien impresionado con el comportamiento de él miniván en modo eléctrico puro, o en condiciones de manejo combinado o híbrido.

Dado todo el tiempo que pasé conduciendo en autopistas en esta Pacifica hibrida, me complació que vino con el control de crucero adaptativo de Chrysler, parte del paquete de SafetyTec avanzado, que también trae un sistema de monitoreo de punto ciego la cámara de 360 grados. El control de crucero adaptativo de Chrysler hace algo genial, ajustando automáticamente el tren de poder para acelerar cuando se activa la señal de giro. Este sistema, que automáticamente hace coincidir las velocidades con un tráfico más lento adelante, también lleva al vehículo a una parada completa cuando el tráfico se detiene.

La tecnología es abundante, destacando el sistema de información y entrenamiento Uconnect de Chrysler. Este es uno de mis preferidos, por la rapidez con que responde, y el diseño tan funcional e intuitivo, características que adolecen muchos productos en la industria. Para los ocupantes de la segunda fila se reservan sendas pantallas de 10 pulgadas, cargadas de juegos y entretenimiento, y en las que se puede ver videos a través de DVD, Blu-ray o conectando con otros dispositivos. Mi única queja en materia tecnológica está relacionada con la ausencia de Android Auto o Apple CarPlay, algo que de seguro Chrysler enmendará el próximo año.

A los futuros compradores, Chrysler no los embrolla mucho, y sólo ofrece dos acabados en la línea hibrida, Premium y Platinum, con precios básicos de $ 41,995 y $ 44,995, respectivamente. No son precios baratos para un miniván, pero la Pacifica viene bien equipada y con suficiente lujo. También hay que tomar en cuenta que es la única opción hibrida para un minivan en todo el mercado. Mi recomendación caería en el acabado Platinum, pues añade entretenimiento para los pasajeros y más opciones de asistencia al conductor, necesarias para viajes prolongados.

Chrysler ha creado un excelente producto, con soluciones ingeniosas de cargo, diseño y consumo. Queda en suspenso la confiabilidad, el verdadero “talón de Aquiles” de este fabricante. No me sentiría mal recomendando al Pacifica a una familia hispana en busca de un miniván, pero ciertamente, ayudaría mucho a despejar la nube de la confiabilidad, si Chrysler decidiera algún día, otorgar a sus vehículos una garantía más sólida, al estilo Kia o Hyundai.

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