Tuesday, October 23, 2018
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Another sexual abuse accusation complicates Supreme Court confirmation

Washington, Sep 24 (EFE).- A second woman has come forward with a an accusation of sexual abuse by Supreme Court nominee Brett Kavanaugh, thus complicating his Senate confirmation although on Monday he categorically denied all such allegations against him and retains the full support of President Donald Trump.

The new accuser, Debora Ramirez, emerged on Sunday in an article in The New Yorker magazine and says that Kavanaugh exposed his genitals to her at a party when both were college freshmen at Yale during the 1983-84 academic year.

Manifestantes protestan contra el candidato al Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, en Capitol Hill, Washington DC, Estados Unidos, hoy, 24 de agosto de 2018. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó hoy una vez más a Kavanaugh y puso en duda las motivaciones de las dos mujeres que a lo largo de los últimos días han acusado al magistrado de haberse comportado de manera inapropiada durante su juventud. EFE

According to Ramirez, now 53, a drunk Kavanaugh removed his clothing during a party at a student house party and pushed his penis toward her face, causing her to touch it without her consent while she was trying to get out from under him.

In a statement released by the White House, Kavanaugh on Monday strongly denied that the event described by Ramirez ever occurred.

This is the second accusation by a woman in recent weeks about the judge’s sexual conduct during his youth, with psychologist Christine Blasey Ford claiming that Kavanaugh sexually attacked her while drunk at another house party when they were both in high school.

Ford will testify regarding her claim on Thursday before the US Senate, a key step that will determine the course of the judge’s confirmation process for the US high court.

Kavanaugh, however, on Monday insisted on his innocence and said that he will continue with the nomination process despite the accusations leveled against him by Ramirez and Ford.

“I will not be intimidated into withdrawing from this process. The coordinated effort to destroy my good name will not drive me out. The vile threats of violence against my family will not drive me out. The last-minute character assassination will not succeed,” said Kavanaugh in a letter sent to the Senate Judiciary Committee.

Despite the complaints, Trump once again on Monday fully backed Kavanaugh and cast doubt on the motivations of the two women.

Trump – in New York attending the United Nations General Assembly – said that the allegations against Kavanaugh are “totally political,” adding that “I am with him all the way.”

The president insisted again, as he has been doing for days, that Kavanaugh is “a good man,” adding that the controversy surrounding the allegations was “one of the single most unfair, unjust things to happen to a candidate.”

Varias personas protestan contra el nominado al Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, a las afueras del Supremo, en el Capitolio de Washington, EE.UU., el 24 de septiembre del 2018. EFE

Trump’s support contrasts with the tone within the Republican Party as a result of the accusations, according to assorted media outlets.

CNN reported on Monday that Republican lawmakers are very worried about Kavanaugh’s ability to gain confirmation in light of the second allegation.

The new accusation also motivated about 100 people to stage a protest inside the Dirksen Senate Office Building, where senators have their offices on Capitol Hill.

Specifically, the demonstrators were trying to exert pressure on Republican Sen. Susan Collins, who could vote against Kavanaugh’s confirmation.

Kavanaugh’s nomination has been controversial from the start because of the possibility that he might favor reducing rights such as abortion and due to his view of presidential powers.

Otro presunto abuso sexual de nominado al Supremo complica confirmación

Washington, 24 sep (EFE).- Una segunda acusación de abuso sexual ha complicado más la confirmación en el Senado del nominado al Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, que hoy negó rotundamente todas las alegaciones en su contra y que cuenta con el apoyo total del presidente, Donald Trump.

El alegato de Debora Ramírez, que salió a la luz el domingo en la revista The New Yorker, sostiene que Kavanaugh supuestamente abusó de ella cuando este cursaba su primer año de carrera en la Universidad de Yale, en el año académico 1983-84.

De acuerdo a la mujer, de 53 años, Kavanaugh, borracho, se quitó la ropa durante una fiesta en una residencia de estudiantes y le clavó el pene en la cara y le hizo tocarlo sin su consentimiento, mientras ella trataba de quitárselo de encima.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump (i), y su secretario de Estado, Mike Pompeo, llegan a un acto celebrado con motivo de la apertura de la 73 sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), en la sede de la ONU en Nueva York, Estados Unidos, hoy, 24 de septiembre de 2018. EFE

En una declaración proporcionada por la Casa Blanca, Kavanaugh negó hoy encarecidamente que el evento descrito por Ramírez haya sucedido alguna vez.

Esta es la segunda acusación de una mujer en las últimas semanas sobre la conducta sexual del juez durante su juventud, después de que la psicóloga Christine Blasey Ford asegurara que Kavanaugh la agredió sexualmente en los años ochenta.

La propia Ford testificará al respecto este jueves ante el Senado estadounidense, un paso clave que determinará el curso de la confirmación del juez para el Tribunal Supremo.
Kavanaugh, sin embargo, insistió hoy en su inocencia y advirtió de que continuará con el proceso de nominación a pesar de las acusaciones de Ramírez y Ford.

“No me dejaré intimidar para que me retire de este proceso”, aseguró el juez en un escrito enviado al Comité Judicial del Senado, el órgano que debe decidir si recomendar o no al candidato para el alto tribunal.

A pesar las denuncias, Trump volvió hoy a respaldar a Kavanaugh y puso en duda las motivaciones de las dos mujeres.

“Es absolutamente político. Estoy con él hasta el final”, señaló Trump a su llegada a la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde tiene previsto asistir a su Asamblea General.

El mandatario volvió a insistir, como viene haciendo desde hace días, en que Kavanaugh es “un buen hombre” y puso en duda los motivos que pueden haber llevado a Ramírez y Ford a haber sacado a la luz la conducta del juez, décadas después de que los hechos tuvieran lugar.

“Nunca lo mencionaron y de repente lo hacen (…). Creo que podría ser una de las cosas más injustas que le ha pasado nunca a un candidato”, sostuvo el presidente.

El apoyo de Trump contrasta con el ambiente enrarecido que han provocado estas acusaciones en el seno del Partido Republicano, de acuerdo a varios medios de comunicación.

El juez del Tribunal de Apelaciones del Circuito para el Distrito de Columbia, Brett Kavanaugh, habla tras el anuncio realizado por el presidente estadounidense, Donald J. Trump, de nominarlo su candidato para reemplazar en el Tribunal Supremo al juez retirado Anthony Kennedy, hoy, lunes 9 de julio de 2018, en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, DC (EE. UU.). Trump nominó hoy al juez conservador Brett Kavanaugh para cubrir la vacante de magistrado del Tribunal Supremo abierta tras el anuncio de jubilación del derechista moderado Anthony Kennedy. EFE

La cadena de televisión CNN destacó hoy que la preocupación entre los republicanos “ha aumentado” a raíz del segundo alegato.

“Ciertamente hay preocupaciones sobre la situación. No se trata solo de ganar, porque conseguir que el juez Kavanaugh sea confirmado podría ser profundamente perjudicial para la institución”, apuntó de forma anónima la fuente del Partido Republicano en un comunicado.

Además, la senadora Dianne Feinstein, la demócrata de mayor rango en el Comité Judicial del Senado, reclamó este domingo que se posponga el voto de recomendación de Kavanaugh después de conocer el testigo de Ramírez.

“Le escribo para solicitar un aplazamiento inmediato de cualquier procedimiento relacionado con la nominación de Brett Kavanaugh”, escribió Feinstein en una carta al senador republicano Charles Grassley, presidente del comité.

La nueva acusación provocó también que un centenar de personas protestaran hoy dentro del edificio Dirksen del Senado, lugar donde los senadores tienen sus oficinas.

En concreto, los manifestantes intentaron presionar a la senadora republicana Susan Collins, que podría votar en contra de la nominación de Kavanaugh.

“Collins necesita tomar una decisión ahora cuando importa y defendernos”, apuntó una de las mujeres que protestaron hoy en Washington en declaraciones a la CNN.

La nominación de Kavanaugh fue polémica desde el inicio por la posibilidad de que el magistrado abogue para reducir derechos como el aborto y por su visión del poder presidencial.

No obstante, estos dos casos de supuestos abusos han hecho tambalear más aún sus opciones a ser confirmado, a pesar de que la mayoría con la que cuentan los republicanos en el Senado parecía garantizar su nombramiento.

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