
Por David Faitelson
Ningún resultado estuvo por encima de las lágrimas, la emoción y la pasión que se vivió en el Estadio Azul. La tarde del regreso de Rubén Omar Romano a la banca, a su banca, al sitio que le corresponde, quedó marcada para siempre en la historia de Cruz Azul y en la del fútbol mexicano.
“Se me doblaron las piernas”, confesaba Romano momentos después de que su equipo empataba a dos con el Dorados de Culiacán. “Nunca en mis 25 años en México había sentido tanta emoción. Gracias a todos. Estoy eternamente agradecido con este país, con su gente y con sus autoridades”.
Irónicamente, la tarde que significaba la felicidad por la vuelta de Romano a la vida pública, también significó el alejamiento de Cruz Azul del liderato general. Pero, estaba claro que nadie buscaba un resultado o una proeza deportiva durante esa casi sagrada tarde de sábado.
Romano salió a la cancha “perseguido” por una impresionante ovación. Camino hasta el centro, mientras desbordaba algunas lágrimas. Luego, volteó hacia uno de los palcos del estadio donde estaba su familia, igualmente emocionada. El momento era especial.
El gol del empate de Francisco Fonseca elevó los decibles de emoción al máximo, porque después de anotarlo, corrió directamente a la banca para encontrarse con su entrenador. Todos los jugadores de Cruz Azul abrazaron a Romano ante 40 mil delirantes aficionados que no sabían si festejar o llorar en ese momento. Lo mismo sucedió cuando Alberto Rodríguez marcó con una gran disparo desde la banda derecha para darla ventaja a los de casa.
Pero si le faltaba emoción a la jornada, ya cuando el partido agonizaba, el joven Hugo García realizaba un gran disparo desde fuera del área. El balón pegó en el travesaño, luego en la espalda de Oscar “El Conejo” Pérez, antes de meterse a la portería.
Irónicamente, el resultado no le servía de mucho a Cruz Azul, porque se iba a combinar al día siguiente con el contundente triunfo del América 4-1 sobre el Necaxa que les apartaba del liderato general. Ello, sin embargo, parecía sólo un tema anecdótico comparado con la vuelta a casa del entrenador Romano.
América: 26 juegos seguidos
El América volvió a lucir como un equipo invencible. Y decimos volvió porque no había tenido un partido tranquilo de media semana ante el conjunto colombiano Atlético Nacional de Medellín. Necaxa peleó durante el primer tiempo y pudo mantenerse cerca del marcador. Kleber, Cuauhtemoc, Claudio López y Aarón Padilla Júnior marcaron los tantos que le permiten al América volver al liderato general del Apertura 2005.
Chivas vuelve a ganar
Opacado por el regreso de Romano y de nueva cuenta por la racha americanista, Chivas sacó un valioso resultado que le permite volver a soñar con la posibilidad de meterse a la lucha por las finales.Chivas llegó a 12 puntos y volvió a la vida en ese grupo 3, donde Cruz Azul ha tomado una gran ventaja y donde tendrá que luchar a fondo con los equipos de Monterrey -Rayados y Tigres- para lograr un lugar en la liguilla.
La atención en Perú
El fútbol mexicano tuvo los ojos y el corazón en Perú. La selección sub-17 logró un histórico pasó a las semifinales del Campeonato Mundial Infantil de la FIFA tras doblegar en tiempo extra a la selección de Costa Rica por tres goles a uno. Es la primera vez en la historia que México accede a unas semifinales en un torneo de clase mundial.
Tal parece que esta generación de jugadores tiene algo especial. Pasaron la primera ronda en gran forma, venciendo a Uruguay y a Australia y cayendo de último momento ante Turquía en un juego que no definía nada. El domingo, en Piura, al norte del Perú, se recuperaron para empatar el partido en los últimos minutos y en tiempo extra arrasaron con los costarricenses.
David Faitelson es director de información deportiva para Azteca América. Todo en KTNC Azteca 42 / Cable 19. Comentarios a: dfaitels@tvazteca.com.mx