


Niños ecuatorianos, residentes en el exterior, participan del durante un desfile por las calles de Queens, de dicha ciudad estadounidense, mientras celebran la independencia de Ecuador. Foto EFE
Por Michelle Córdova H.
Este 10 de agosto se conmemora el ducentésimo tercer aniversario del Primer Grito de Independencia de América Latina del Yugo español que se llevó a cabo en Quito en 1809, que inspiró a que otras colonias se levantaran en contra del imperio español y se transformen en estados soberanos.
El movimiento de libertad formada por la nobleza criolla de Quito, estuvo influenciado por los pensamientos del ilustre escritor Eugenio Espejo, que promovió un proceso de concientización hacia la libertad al sugerir un Estado independiente, democrático y representativo; lo que incitó a que los patriotas tomen la resolución de ser soberanos y conseguir la independencia.
En la noche del 9 de agosto de 1809 los próceres se reunieron en la residencia de Manuela Cañizares. Se constituyó una asamblea y se eligió como Presidente de la Real Audiencia de Quito al Marqués de Selva Alegre, Juan Pío Montufar. El 16 de agosto de 1809, en la Sala Capitular de San Agustín, en un Cabildo Abierto se firmó el acta de Independencia de Quito, convirtiéndose en el movimiento ideólogo de la independencia de la región.
Los españoles enviaron tropas para acabar con la “insurrección” a la corona y los líderes de la Junta fueron apresados, el 2 de agosto de 1810 un grupo de simpatizantes irrumpieron en el cuartel militar donde se hallaban los insurgentes, lo que desembocó en la matanza de 200 héroes libertarios.
El 15 de febrero de 1812 se creó la primera Constitución, cuando los representantes de las provincias que formaban el Estado de Quito se reunieron para firmar los Artículos del Pacto Solemne de Sociedad y Unión, donde se establecieron claros procesos para los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
No fue sino hasta la Batalla de Pichincha del 24 de Mayo de 1822 que la Real Audiencia de Quito, hoy conocido como Ecuador, obtuvo la libertad del yugo español, acto que se concretó el 10 de agosto de 1822, terminando con tres siglos de colonialismo.
Ecuador hoy en día es una República presidencialista demócrata, independiente, vigorosa con una población de 14 millones de habitantes, y tiene como capital a Quito, Luz de América.
Por su territorio surca la línea equinoccial de quien obtiene el nombre. El Estado está conformado por cinco funciones, Ejecutiva, Legislativa, Judicial, Electoral y la de Transparencia y Control Social; esta última promueve mecanismos para combatir la corrupción y es un mecanismo regulador de rendición de cuentas al país. Un cuarto de sus ciudadanos se han visto forzados a emigrar.
Por ello se incorporó a la Constitución un artículo donde los ciudadanos residentes en el extranjero son considerados como la quinta región del país.
Por la crisis económica global, y el crecimiento de la economía nacional miles están volviendo al país ante lo cual se ha creado la Secretaría Nacional del Migrante que apoya y guía la reinserción ciudadana.
Ecuador consta dentro de los 10 lugares idílicos para retirarse gracias a su clima, su rica biodiversidad y los bajos costos que representa para los jubilados extranjeros, por lo que en los últimos años se ha visto una diáspora europea y norteamericana hacia el país.
Ecuador ha apostado a la integración internacional, respondiendo al proceso de un nuevo regionalismo sudamericano que en el intento por crear un bloque regional para no depender de regiones externas como la UE o gobiernos como los Estados Unidos han promovido el intercambio comercial, político y económico entre los países.
Esto se refleja en la creciente relevancia que la UNASUR, ALBA y MERCOSUR han obtenido en la región. Esto ha conllevado a que la región tenga el mayor crecimiento mundial en los últimos cinco años.
El Presidente Correa forma parte de los mandatarios con tendencia izquierdista socialista en Latinoamérica, ha ido ganando peso y protagonismo a nivel internacional por sus ideas y políticas de gobierno.
Correa ha tenido confrontación con la prensa al aducir que lo atacan, creando una división nacional y donde organismos como Amnistía Internacional han hecho un llamado para que se respete la libertad de prensa.
Correa subió al poder gracias al apoyo de los indígenas, pero en este momento existe una confrontación ya que algunas comunidades se niegan a la explotación minera. La administración de Correa los ha tachado de “terroristas” tensando aun más las relaciones internas.
Instituciones internacionales de Derechos Humanos han hecho un llamado para la no criminalización del derecho a la protesta en el Ecuador, dada la política de persecución a dirigentes indígenas y sociales que se ha implantado en el país al llevar a juicio a 10 activistas sociales.
En el 2013 el presidente se lanzará como candidato a la presidencia, acorde a las encuestas se vislumbra como el favorito ya que tiene el 80% de apoyo popular, pudiendo convertirse en el tercer mandato para Correa.
Se entrevé que Correa seguirá rigiendo las riendas del país, pero sus políticas deben respetar aquellos principios y derechos de libertar que buscaron los héroes en 1809, en una nación donde tanto el derecho a la protesta como a la libertad de expresión se deben aunar y respetar como tantos otros consagrados en la Constitución Política de esta gran nación.